jueves, diciembre 28, 2006

Del Año Nuevo y sus propósitos

No sé por qué en todos lados se empeñan en insistir que uno haga propósitos...en lo personal nunca los elaboro porque sé que para marzo muchos de ellos estarán olvidados...siempre he sido de la idea de que si vas a iniciar algo hazlo a la voz de ya...!

Por ejemplo, si estás gordito o gordita pues de volada a ponerte hacer ejercicio si es noviembre...si no tienes chamba, pues ponte a buscar trabajo desde fines de octubre, no tienes que esperar al Año Nuevo para ponerte las pilas...o aquellos que se la pasan quejándose de que no tienen pareja o del ingrato o ingrata que las dejó, y esperan al inicio de la nueva etapa, ¿por qué no conocer gente nueva desde antes?...por supuesto, hay que festejar el inicio de un nuevo año, después de todo se llega a buen puerto, pero la energía y la esencia de las personas siguen siendo las mismas...

Las personas que hacen propósitos son las que menos se esfuerzan en lograrlos...si de antemano sabes que no los vas a cumplir (yo he visto personalmente y en persona como amigas gorditas inician con todo en el gimnasio en enero y ya para marzo ya lo dejaron), lo mejor es continuar echándole ganas, mantener un mismo ritmo todo el año...

Aún así venga una felicitación a todo mundo...

PD. 1 Me alegra que a Calderón se le haya venido abajo su proyecto de dejar sin recursos ecónomicos a la UNAM

PD. 2 Un deseo para este año es que en la medida de lo posible los políticos se mantengan alejados de las cuestiones económicas...

PD. 3 No coman en exceso...ahorita sufro de una infección intestinal por glotón...ughhh...

Feliz Año Nuevo...

Cibersexo

Pues bueno, después de muchos años, aparece por fin el cibersexo como muchos lo han deseado...al rato no van a querer salir de sus casas chavos y chavas...jaja..aquí una gráfica de los juguetitos en cuestión:


...y acá el link donde pueden verlo más a detalle...

Cuentos Post-Navidad

Bueno, ha pasado la Navidad y ahora todos nos estamos preparando para la llegada de un nuevo año. Las reflexiones que se vienen a la mente fue todo lo que pasó en el año. Qué hicimos bien y qué hicimos mal. Obviamente tratamos de cambiar ciertos aspectos de nuestra personalidad y nos hacemos “propósitos” que muy raramente seguimos y que terminan por ahí de marzo, como decía una amiga: “los seres humanos en esencia no cambian”.
Pero ese no es el tema que quería tratar en el blog. La Navidad como tal no puede decirse que fue para mí una gran cena, fue una cena y ya. Inclusive debido a mis problemas de gastritis no pude comer y beber más de la cuenta aparte de que los mexicanos hemos estado soportando, al menos los que vivimos en los estados alejados de las costas, una ola de frío como no se había sentido en mucho tiempo; gracias a ello he agarrado un catarro muy molesto por lo que no tuve otra opción que ponerme a ver en DVD´s dos clásicos de esta temporada: Un cuento de Navidad (A Christmas Carol) y Una Vida Maravillosa (It´s a Wonderful Life).

La primera película ha sido repetida una y mil veces en la televisión y trata acerca del afamado y bien recordado por muchos de nosotros en estas fechas personaje de Mr. Scrooge. Por extraño que parezca ahora a la televisión abierta no se le antojo poner ninguna de sus versiones, así que mejor nos ahorramos ver a pseudo-artistas y gozamos de la magia del cine. La segunda película es menos conocida y no tan programada, se filmó en 1947 y trata acerca de un bato que tiene una pequeña empresa (una especie de caja de ahorro) y que tiene un buen corazón, trata a sus clientes como si fueran su familia y es un camarada muy sencillo; ya saben: bonita esposa, bonita familia al estilo gringo. De repente las cosas le comienzan a salir mal, pierde dinero, la empresa está al borde de la bancarrota (hagan de cuenta el Error de Diciembre del 94 que llevó a muchos pequeños empresarios a la ruina en México y que, inclusive, muchos se suicidaron), un viejo ambicioso y usurero (clásico banquero) quiere apoderarse de lo poco que queda de su empresa y a este buen hombre de repente se le ocurre la idea de suicidarse pa´acabar con sus males. Aún más, le pide a Dios “desear nunca haber nacido” y pues qué creen...? Que el Jefe de Jefes se lo concede y a la vez le manda a un ángel (duende, troll or whatever, nunca se especifica qué es) para que sé de cuenta nuestro héroe de que está en el error. Aquí hago un paréntesis, un político mexicano de cuyo nombre no quiero acodarme dijo alguna vez que “vivir fuera del presupuesto era vivir en el error”. Pienso que el mensaje que el Creador le mandó debió haber sido algo así como: “agárrate un hueso en cualquier departamento de gobierno y ya con eso comes con manteca m´ijo uste´ y toda su prole”...anyway...el caso es que este hombre ve como su ciudad se convierte en un burdel, que su esposa es una “solterona amargada”, que su hermano no sobrevivió a un accidente cuando eran niños (pos cómo, si aquél no nació y por ende no pudo salvarle la vida) y un largo etcétera. En fin, que este bato loco se echa pa´ atrás (se arrepiente pues) y dice que siempre no, que se quedé todo como está, se resigna y espera la llegada de la policía para meterlo tras las rejas. Todo eso en plena Navidad. Pero Hollywood nos ha enseñado que los milagros suceden desde que somos morrillos y a éste camarada de repente se le hace y total que el pueblo entero lo defiende, se junta el dinero pa´ salir de la bronca y todos contentos.
Años después vendrían Bart Simpson a decirnos que en la Navidad no ocurren los milagros y que la televisión lo ha estado engañando todo este tiempo: “le ocurrió al Pequeño Tim, le sucedió a los Pitufos y nos pasará a nosotros (ahá)”.

Lejos del mensaje hollywoodense de todos los años, estas dos historias tienen algo en común. La victoria de la pobreza sobre el avaricioso mundo de los ricos. Y lejos del mensaje de armonía y paz que existe en la filosofía cristiana, las dos historias a su modo cuestionan el status quo de sus épocas.

Con el ávaro, codicioso y no-sentimental empresario Scrooge, Charles Dickens le atiza con todo a las injusticias sociales que ha traído consigo la Revolución Industrial en plena Era Victoriana: altos niveles de desempleo, hambruna, pobreza extrema, sobrepoblación y la concentración de la riqueza en unos pocos personajes: toda una pesadilla Malthusiana...todo ello en Inglaterra, en esa época, la nación más fuerte del mundo...ya desde ahí se nos decía que las doctrinas liberales (y neo-liberales) no funcionaban. Aquí en México donde quiera podemos ver Pequeños Tim´s, claro, no visitando un mall ni aportando ayuda al famoso Teleton (al cual en su momento ya criticaré, el dinero para esas instituciones lo deben donar las empresas, no el pueblo)...extrema pobreza y los otros ejemplos más la contaminación de suelos, aire, agua y bosques...esas mismas recetas neo-liberales que se han venido aplicando desde Miguel de la Madrid (se escucha en el fondo una cascada de mentadas de madre) hasta Felipe Calderón...pero divagué, el chiste del asunto es qué sucedería si a Bill Gates, Carlos Slim, Donald Trump y otros ricos se les aparecieran los fantasmas de las Navidades pasadas, presentes y futuras...¿seguirían creyendo el cuento chino de que con sus beneficencias en realidad ayudan a los pobres?...¿de qué sus empresas realmente generan riqueza para todos?...creo que no...y es más, me atrevo a pensar que aún viendo a esos fantasmas no cambiarían su personalidad ni un ápice...

En el segundo ejemplo, Una Vida Maravillosa resume la pesadilla que fue para el mundo entero la Gran Depresión...empresarios pequeños que de la noche a la mañana lo perdieron todo...grandes empresarios que por andar especulando en la bolsa de valores arruinaron no sólo a su país sino al mundo entero...lo cual desembocó en la Segunda Guerra Mundial...por increíble que parezca la película fue investigada por el FBI de ser propaganda comunista debido a que en la trama un pequeño empresario, benefactor de su comunidad, a fin de cuentas le ganaba la partida a un empresario más rico y poderoso...

Sólo puedo decir que ambas películas son buenas para la época...que un servidor se metió en rollos más económico-sociales ya es otro cantar...lo que si puedo decir es que la famosa “empresa socialmente responsable” es un mito, una mentira tan grande como el Chupacabras...que Scrooges siempre vamos a tener y que el empresario pequeño, aquel que lucha todos los días por llevar su empresa a buen puerto, es perseguido por los grandes peces monopólicos...aún así...queda la esperanza de que el Pequeño Tim sea salvado de último minuto...

jueves, diciembre 21, 2006

Navidad

Bueno, pues se acercan las fechas de Navidad y quiero desear a todos mis cuates y a los que visitan este blog una Feliz Navidad, pásenla bien, no se extralimiten con la comida y la bebida y abran su corazón...

...ahí les dejo una poesía que escribí hace mucho...y que inclusive ya había puesto en este blog, pero pues, se vale repetir, ¿o no raza?

LA NAVIDAD SIN TI

La Navidad sin ti, sin tu belleza, sin tus adorables ojos, tus labios y tu cuerpo

Va a ser un verdadero infierno para mi,

Sin la miel de tus labios, sin la ternura de tus ojos, sin poder mirar hacia debajo de tu cuello.

Sin poder abrazarte...fría la noche...fría la pantalla de la computadora...

Frías mis piernas y mi corazón muerto...y que quisiera que estos míseros cables, esta pantalla la computadora y las líneas telefónicas me traigan a la mujer que está despertando en ti,

Así como tú quieres y deseas cobijarte bajo mis brazos y mis caricias...

Y si se puede llegar en estos medios tan fríos a sentir un amor tan inspirador, que derrama humedad en nuestras partes más íntimas...que será del día en que nos encontremos y que la mujer a la que llamo amiga se desespere por encontrar mis labios y lo más profundo de mi ser...

La Navidad pasará...pero el Año Nuevo tenderá el amor por venir...


Si quieren leer más poesía picarona de este gato pueden ir a los siguientes links:

Y viene el invierno...

Tú entre mis sueños y mis deseos...

Tao del amor...

Por las mujeres...salud...!

miércoles, diciembre 20, 2006

De museos e intervenciones

El otro día tuve oportunidad de visitar el Museo Nacional de las Intervenciones y quisiera relatar que fue una decepción muy grande. No sé si el Gobierno Federal o el Instituto Nacional de Historia le aporten grandes recursos, lo que es una realidad es que el museo deja mucho que desear. Por ejemplo, comparado con el de Antropología, el de las Intervenciones es, a lo sumo, una mala broma. Antes de entrar al museo yo me imaginaba maniquíes con los uniformes de los ejércitos que invadieron en el siglo XIX al país: por ejemplo, franceses y gringos; si hay cañones y artillería, algunas armas de metal, pero la mayoría de objetos son trapos viejos, estandartes y cuadros de los políticos de aquella época: Santa Anna, Juárez, Maximilano, etcétera. Hay, eso sí, una carroza donde se dice que Juárez tuvo que ir a Paso del Norte (actual Ciudad Juárez) cuando la capital estaba ocupada por el ejército francés, pero hasta ahí.
Durante mi recorrido observé a varios púberes a los que quizás les habían encomendado en sus escuelas ir a darse una vuelta al museo para hacer una redacción. En muchas ocasiones los policías que cuidan las salas, les llamaban la atención por agarrar los trapos viejos que ahí se exhiben. Unas jovencitas hasta “ternura” me dieron cuando tenían que leer el American Star, un periódico que se imprimía bajo el gobierno del General Winfield Scott en la Ciudad de México. Estas chamaquitas que a leguas se veía que no sabían leer en inglés (ni mucho menos el inglés del siglo XIX) tenían la consigna por parte del profesor, o al menos eso escuché, de llevar cuatro notas del mentado periódico como tarea. Pude haberlas ayudado, pero la verdad me da flojera pensar que sí de entrada nos quejamos de que la educación en México anda por los suelos, mal hubiera hecho un servidor en ayudarles y ponerles en bandeja de plata la tarea encomendada, así que sólo me dediqué a ver el periódico de marras el cual está conservado bajo un cuadro enmarcado con vidrio.
Las salas están divididas en cuantas intervenciones tuvo nuestro país en ese siglo: intervención española, francesa, estadounidense, francesa de nuevo, estadounidense otra vez y ciertos aspectos de la influencia de la Corona Española, la cual tuvo mucho que ver para que a nuestro México, Lindo y Querido lo trataran cual Polonia “tiro por viaje” (los polacos siendo invadidos una y otra y otra vez por suecos, rusos y alemanes a lo largo de su historia).
No sé cuándo inagurarían el museo pero los textos me hacen suponer que fue en la era pre-Salinas de Gortari, cuando los gobiernos priístas hacían ver a esos países como verdaderos monstruos (que lo siguen siendo en la actualidad, ahí están los E.U. que supuestamente invadieron Irak para buscar armas químicas y que lo único que hicieron fue una infamía en contra de ese país, o los franchutes que siguen contaminando el globo con pruebas atómicas allá en el Pacífico) que se aprovecharon de nuestro débil país.



Lo que sí tengo que destacar es que el museo es un remanso de paz, parece monasterio, no se escucha ruido alguno y si alguien desea escapar al infierno cotidiano de la ciudad ahí puede sentarse en su jardín por un buen rato.
Otra de las cosas que esperaba encontrar era la bandera de batalla del ejército francés derrotado el 5 de mayo de 1862, en la famosa Batalla de Puebla, pero supongo que al ilustre General Zaragoza cuando le dijo a Juárez que “las armas nacionales se habían cubierto de gloria” ni por asomo se le ocurrió despojar al ejército franchute de su bandera de guerra (o quizás sí, pero algún canijo se la agarró y la vendió por ahí).
En fin. No sé si al gobierno le interese seguir con el museo. Para lo que vi ahí, la entrada de 38 pesos no vale la pena. Además si algo no le interesa a países como México y Estados Unidos es recuperar esa memoria histórica. Eso no solamente dicho por historiadores mexicanos, sino también por catedráticos de Estados Unidos. Si me animé a ir a ese museo fue por un libro muy bueno que me compré hace unos 4 años (“Tan lejos de Dios, la guerra de los Estados Unidos contra México, 1846-1848", escrito por John S.D. Eisenhower, hijo del General Eisenhower, héroe de la Segunda Guerra Mundial y el último presidente calvo de la Unión Americana, editado por el Fondo de Cultura Económica en el 2000).
El libro, dicho sea de paso y pese algunos errores, es muy bueno. Simple y sencillamente nos dice que la guerra de Estados Unidos contra México tenía que darse tarde o temprano debido a las ambiciones de nuestro vecino del norte.
Y las reflexiones llegan. A nadie, ni al mismo Santa Anna, pueden achacársele tantos errores en la administración del país en el siglo XIX. Es obvio que la corona española metió una y otra vez la pata en salvaguardar las fronteras durante todo el Virreinato. Para colmo de males, los españoles tuvieron la grandiosa idea de expulsar a los jesuitas en el siglo XVIII, dejando todos esos terrenos dejados “a la mano de Dios”. De las otras intervenciones, aparte de la profunda división que existía en México (federalistas vs. centralistas, conservadores vs. liberales, PRD, PRI y PAN, ¡ah no!, perdón, eso es en este siglo), del predominio del clero y el ejército en cuestiones políticas y a que teníamos unas fuerzas armadas de juguete (hasta la fecha), pues Napoleón III quizo emular al primero de la dinastía convirtiendo a México en una especie de Indochina Francesa. Con lo que no contaba es que los franceses estaban descontentos y el dinero que servía para mantener a los soldados en México les hacía falta allá, así que tuvo que dejar al mandilón de Maximiliano más expuesto que un chavo fresa ante una pandilla de maleantes. El “Bomberito” Juárez ni tardo ni perezoso, le pidió ayuda a los gringos para retomar el poder.
Siento que mucho del carácter de los mexicanos en su desconfianza hacia el extranjero se debe a todos los hechos antes descritos. Debe haber sido muy humillante para los mexicanos de la época ver la bandera de las barras y las estrellas en pleno Zócalo e indignante tener a un “títere” del Imperio Francés como presidente (vamos, para títeres los nuestros, como el Felipillo Calderón). Por eso quizás siempre se le ve al “güero extranjero” con cierta desconfianza y hasta con admiración. Es por ello también que me da “pena ajena” cuando la gente sale y celebra el Día de la Independencia con banderitas tricolores, siendo que deberían salir a la calle con banderitas de los Estados Unidos y la República Popular China.
En fin, creo que habrá tiempo para visitar otro museo que tenga más diversidad.

PD. A raíz de que coloqué la foto de Britney Spears sin calzones el número de hits en este blog se disparó. ¿Quién dice que el sexo no vende? Vende y vende muy bien.

domingo, diciembre 17, 2006

Que Gartner se vaya al infierno...

El final del boom de los blogs será en 2007

El florecimiento de los blogs, esas páginas personales e interactivas en internet, conocerá su apogeo en el primer semestre de 2007, pero el boom terminará, porque los autores de blogs a menudo se cansan, predice el gabinete Gartner, que ha registrado las 10 grandes tendencias previsibles en las tecnologías de la información.

"Vista la duración de la vida media de un 'bloguero' y el crecimiento actual de los blogs, hay ya más de 200 millones de 'ex blogueros'. El pico del número de 'blogueros' alcanzará los 100 millones en la primera mitad de 2007", considera Gartner en sus previsiones anuales.

Fuente: AP


Para mi Gartner se puede ir a la chingada...yo seguiré escribiendo este blog hasta que se me permita...ya mero una pinche empresa nos va decir cuándo terminar...